Brueghel, un hombre muy tranquilo y poco hablador

Seg√ļn la descripci√≥n de van Mander, B. era sin embargo un hombre muy tranquilo y poco hablador, a quien, por cierto, le gustaba todo tipo de bromas en compa√Ī√≠a: se dice que asustaba a la gente o incluso a sus propios ayudantes con todo tipo de fantasmas, etc. Cuando, por ejemplo, Mar√≠a, la hija de su antiguo maestro Coecke, a quien hab√≠a llevado en brazos de peque√Īo durante su aprendizaje, la viuda de este √ļltimo puso como condici√≥n que se trasladara a Bruselas para vivir con ella. B. estuvo de acuerdo con esto, y el matrimonio tuvo lugar en 1563.

La iglesia Notre-Dame de la Chapelle,

El ayuntamiento de Bruselas le ordenó algunas fotos, pero su muerte poco después, en 1569, impidió la ejecución. Encontró su lugar de descanso en la iglesia Notre-Dame de la Chapelle, donde su hijo Jan hizo erigir un monumento a ambos padres. Un heredero de su espíritu, el famoso David Teniers I, lo hizo restaurar en 1670.

Las principales obras de Brueghel se encuentran en la Galer√≠a Imperial de Viena: Primavera (1560); Oto√Īo; Invierno; Lucha contra el carnaval con el ayuno (1559); Llevar la cruz (1563); Construir la Torre de Babel (1563); un granjero atrapa a un ni√Īo eviscerando su nido; Boda campesina. En Darmstadt¬† hay una peque√Īa obra maestra: Paisaje, en primer plano los campesinos bailan alrededor de una horca (1568).

La pintura holandesa de su tiempo

Van Mander menciona la imagen con las palabras: Dejó a su esposa a través de su testamento una imagen con una urraca en la horca, con lo que se refería a las lenguas parlanchinas que quería en la horca. Estas obras se distinguen por la aguda y variada observación de la naturaleza, un fuerte colorido, una actuación animada y una rica composición.

Por supuesto, no podemos negar que la coloración carece de actitud, que la composición aparece dispersa, que prevalece la dirección hacia la sobrecarga de detalles que son perjudiciales para la impresión general, pero estos son los mismos defectos que más o menos se adhirieron a la pintura holandesa de su tiempo. Y aunque hay que admitir que sus cuadros llevan un sello ordinario, este sello es verdadero, y B. está muy por encima de los numerosos manieristas domésticos de su tiempo, que imitan mal la pintura de historia italiana.

La pintura de género flamenca

Era una dieta saludable, aunque sabrosa. A trav√©s de sus piezas de granja ejerci√≥ una inmensa influencia en toda la pintura de g√©nero holandesa; tambi√©n en la holandesa, y a√ļn m√°s en la pintura de g√©nero flamenca, cuyo mayor maestro, Adrian Brouwer, no puede negar su completa descendencia de nuestro pintor. Numerosos son los grabados en cobre que le siguen, de los que se puede ver una innegable versatilidad de su trabajo.

Por supuesto, algunos aspectos de su trabajo no son muy refrescantes: le gustaba caricaturizar sus tipos y por lo tanto se volvió falso; especialmente sus alegorías e historias de fantasmas en el sentido del pintor del infierno grisáceo Hieronymus Bosch no se pueden disfrutar desde un punto de vista estético. Además, los mismos están grabados de forma bastante patética Рmercancías vulgares para el hombre humilde.

La invención de tales figuras fantasmales

Su imaginación en la invención de tales figuras fantasmales debe ser reconocida. Como hemos visto arriba, también grabó en cobre; ya se ha dicho que ambos grabados, marcados en 1553, fueron hechos en Roma; la lámina con Mercurio y Psique no es, por cierto, una vista del Rin, como creemos. El artista también proporcionó a los Marines, dibujos de barcos, que fueron hechos por F. Huys para la editorial Hier. Penes.

Como algunas de estas hojas est√°n inscritas F. H. brueghel, el artista ha creado de la manera fr√≠vola habitual un pintor marino Franz Hieronymus B. que no existe en absoluto. El retrato de nuestro h√©roe, de perfil con rasgos expresivos, huesudos y una larga y puntiaguda barba completa fue grabado para la colecci√≥n de retratos de H. Cock. Otro, donde el pintor ¬ĺ aparece de cara, en un √≥valo decorado con figuras aleg√≥ricas, est√° tomado del dibujo B. Spranger y la tumba de Eg. Sadeler.

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